En la penumbra ,entre el humo
y las cenizas,
En un rincón tocando el piano
se lo ve....,
parece un viejo
y es apenas un muchacho,
con la llovizna en su rostro
de papel.
Y en esas teclas de marfil,
él cuelga estrellas de cristal
que van cayendo de sus ojos
sin querer,
mientras la ultima canción
nace en el medio del dolor,
cuando los clientes ya se van
y toca sólo para él.
Casi embriagado con el sol,
espera ya sin esperar,
con una copa de champán,
que ya vacía le repite
nunca mas.....
En el primer rayo de luz,
alucinando su obsesión,
canta aquel blues que ella cantó
la noche del último adiós.
Rompe la copa de cristal,
sobre las teclas de marfil
florecen rosas del champán
que muere en gotas de carmín,
Y en torbellino de dolor,
cierra los ojos con placer,
soñando por última vez....
con su perfume de jazmin
(Ella lo espera en el umbral...........
igual que antes, en París)
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