Y será aquella mañana, y con los rayos primeros, voy a llegar en silencio, envuelta en luz ambarina suspendida de la espuma, que va dejando la luna cuando se marcha hacia el alba... y cubierta por las alas de crisálidas antiguas, vestida de malva fresca, será una mañana bella, recién nacidas las fresias, abanicos en el cielo, pastor de nubes el viento, una mañana de estreno, como un pimpollo de rosa, que ilumina los reflejos de lo que viene naciendo.
Ay que mañana tan mía, la mañana que yo espero, mañana toda de música, con mi alma en bandolera, para volver a esta esquina a ser yo con mis poemas!
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