No te preocupes, quizás no te acostumbres, a ver esta mujer con mi rostro y mi boca pero sin mi sonrisa, a ver ojos velados por humedas lloviznas, a oir mi voz pequeña, sin matices de música. ...quizás también te duele que mire el horizonte, sin darte una respuesta, y te niegue mis tiempos, y te deje mi ausencia, en las rosas deshechas.
No te preocupes, el dolor siempre pasa, los amores trascienden, y se tornan sublimes habitando el recuerdo. Cuando llegue la hora, aquí estará de vuelta, la que vos conociste, la de pura sonrisa, la de ojos encendidos, la de voz plena vida, Y si en aquel momento, me dices "todavía..." empezaré de nuevo como el sol cada día. |