De amar, amor, vengo de siempre,
adivinando el modo imperceptible,
como una mariposa se detiene,
provocando singulares cataclismos.
De amar, amor, aún equivoco,
en callado conjuro algún camino,
y se deja mecer por la esperanza,
otra certeza al borde del abismo.
De amar, amor... tiembla el silencio,
y en lenta procesión se va el olvido...
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