Hoy desperté antes que el mismo sol, cuando la última estrella ,aún latía. Y en el silencio mi corazón hablaba...
Palabras de a puñados se agolpaban entre labios, dientes y garganta, atropelladas, pugnando por ser libres, palomas que se elevan con sus alas.
En vano fue intentar, volver al sueño, insistentes, profundas, ellas vibraban, y una vez y otra vez , sin darme tregua, exigían que abra las ventanas.
Cuando suceden estas cosas , siento, que hay alguien desde un lugar lejano, que me sopla al oído letra a letra, el poema que nace en la mañana. |