La historia que viaja y no se detiene
recorriendo en sangre , en letras, en bronce,
su figura clara de padre y soldado,
nos trae en el viento, de tiempos lejanos
un corazón héroe labrando la patria.
Del río a los Andes, del sueño a los actos,
sus ojos llameantes, valor inmutable,
audacia y destino de lucha constante,
por darte Argentina, futuro de grande.
Soñó como un padre que sueña muy alto,
revelando al mundo banderas hermanas,
cuando en otras tierras libró sus batallas,
América libre!, su divisa clara.
Si cometió errores, fue porque era humano,
su inmensa grandeza no habrán opacado,
cuando en la pobreza, viejo y exiliado,
marchó para siempre, nuestro gran soldado.
Su tierra tan triste, la paz tan herida,
El siglo XXI golpeando las puertas,
y el sueño del padre ... sólo una quimera.
Heridas abiertas, guerras de frontera,
imperios modernos tomando la tierra,
luchas intestinas que el no deseaba,
y aquellos valores, que nadie recuerda.
Humilde y austero, valiente guerrero,
abuelo inmortal dejó por herencia
legado de héroes: ejemplo y conciencia.
Que todos seamos dignos herederos!
Que seamos artífices de su inmenso sueño!
|