Desde que abrí los ojos ,supe que la magia de las palabras podía pintar mi alma. Creciendo, descubrí que además debía intentarlo, que el brillo de la gota deslizandose hasta el vértice de la hoja de sauce, podía llevar mis sueños en un viaje eterno y necesario.Viviendo, aprendí que el sentido de un todo se define cuando puedo nombrarlo, y hacia la mitad de mi vida, supe que trascender significa dejar hojas en el viento, que en algun lugar sean recogidas por otros, y sumando colores , texturas, olores, sean echadas al vuelo nuevamente.
Aqui dejaré hojas en el viento, y en ese vuelo iniciático invito a todos ustedes.
13/05/12 | 11:04: Catalina (blog otoño) dice:
Hola Eva: Después de mucho tiempo subí algo, y me encontré con tu poesía, profunda y tierna como todo lo que escribís.Sería bueno que los "Compañeros de vuelo", volviéramos a éstas páginas que nos deparó tantas satisfacciones.
Te dejo todo mi afecto.
01/05/12 | 16:21: AliciaF2 dice:
Haciendo sapin, porque muy poco regreso a blogs, me encuentro con un hermoso poema de amor. Felicitaciones amiga.
Cuando mamá me contaba que su amiga venía de visita a nuestra casa, mi corazón saltaba de alegría. Significaba la fantasía de ser grande por algunas horas, que esa tarde, yo sería casi reina, casi artista, casi casi como las señoritas que salían en la revista Maribel cada semana. Era tan intensa la emoción que no podía dejar de ir y venir hasta la puerta de calle, espiando las esquinas para verla aparecer, mientras preguntaba si faltaba mucho para la hora prometida.
Nada me gustaba mas que esa visita , porque en mi inocencia , a Pochita la veía igual que a una estrella de película, hermosa, sus mejillas coloradas y sus ojos oscuros, vivaces, me la hacían bella , sin percibir que su gran nariz aguileña desentonaba en el conjunto.
Venía taconeando bajo el sol de la siesta , moviendo sus caderas, su pollera negra ajustadísima ,con un tajo detrás, que dejaba ver sus medias finas color piel, y rayas negras que nacían desde unos zapatos de altísimos tacones. Usaba siempre un cinturón ancho con una hebilla gigante, apretando su cintura, que ya perdía la gentileza de la juventud, y que siempre fue motivo de burla porque no respetaba la moda!! Le gustaban los colores alegres. Todavía la veo llegar con un suéter de un violeta rabioso, gran cuello volcado hacia delante, sembrado de dibujos multicolores, cuyas formas en vano yo intentaba descifrar. Debajo del busto, desafiante , asomaba el cinto de charol negro, con una hebilla cuadrada que pugnaba por aparecer a medio camino entre la magnificencia de su corpiño armado y la pollera estrecha.
Pochita era soltera , bah, solterona decían los mayores, y había pasado largamente la edad de merecer, su juventud se escapaba por su escote generoso, y se derretía junto con el carmín de sus labios.....pero yo no sabía de esos detalles todavía, sólo veía su estampa de reina, coronada por un peinado redondeado, una sucesión de mechones “batidos” a la moda de entonces, que la hacía parecer mas alta, , rígido bajo una lluvia de spray ,que brillaba bajo el sol tímido del invierno.
Junto con ella , llegaba su perfume....tan especial, dulce, marcante,cuando me besaba al llegar yo lo aspiraba junto a sus orejas donde danzaban perlas en sus aros larguísimos, mientras me dejaba una marca roja en la mejilla, que después ella misma limpiaba con la yema de sus dedos, raspándome la piel con sus uñas largas y bien cuidadas, siempre pintadas del mismo color rojo de sus labios .Lucía anillos en varios de sus dedos, que yo me deleitaba girando uno a uno, sentada en su falda, mientras ella se entretenía conversando con mi madre, que se ponía un poco nerviosa ,conociendo el carácter arisco de mi ídola.
Desde su cuello, se balanceaban collares maravillosos, cuentas de todas las formas, con los colores del arco iris completo.,y en sus muñecas tintineaban las pulseras mas lindas que vi en mi vida......joyas soñadas para mis ojos de niña.
Recuerdo que me reprendían porque yo le quitaba las joyas a mi reina y me las probaba frente al espejo. Largos collares que descendían hasta mis rodillas ,y pulseras que se deslizaban por todo el largo de mi brazo regordete.
Yo sabía que llenándola de besos y de cariño, ella accedería en algún momento a mi máximo deseo, que era hurgar en su cartera y descubrir los tesoros que ocultaba a la vista de todos, menos a la mía. Adivinaba el momento de su partida , y buscaba acelerar el momento, corolario de toda la ceremonia mágica de la visita de Pochita. Tras mi insistencia, minutos antes de despedirse, abría un pequeño monedero dorado, dentro brillaba ante mis ojos aquel tubito metálico que me apasionaba, y con ademanes suaves ella retiraba la tapa y exhibía su rojo lápiz de labios , ante la expresión de placer de mi rostro . Ahí si que mi corazón latía con fuerza, y yo estirando mis labios hacia delante, le imploraba que me pintase como ella lo hacía. Pochita sonreía ,y pasaba con delicadeza el carmín sobre mis labios infantiles. Y aceptaba los irreverentes e interesados cariños que yo le ofrecía dispuesta a todo, para que ,antes de irse , en un acto magistral ,dejase en mi boca todo el esplendor de su lápiz color rojo fuego.
Pochita se despedía de mi madre, y después, se inclinaba para darme el último beso, yo tomaba su mano, daba una o dos vueltas mas a sus pulseras, acariciaba las cuentas de su collar , despidiéndome sin ganas de su encanto, antes de verla perderse en el atardecer, contoneando sus caderas sobre tacones , rumbo a su soledad.
Adentro, había quedado su perfume, como un regalo para mi fantasía.
Calificación:
Aún no han votado este texto
- Ingresá tu voto
Eva!!!!!! cuantos recuerdos hermosos que tiene la vida, la historia con pochita deliciosa, no enseña cuantas cosas nos marcandesde la niñez no solo nuestros padres y hermanos influyen en el futuro de nuestras vidas, y es muy importante poder honrar a esos seres como tu lo has hecho con Pochita, un beso te felicito Gustavo...........