Hastiada de beber en tantas bocas,
caminó lentamente, sin sufrir,
ya tomó la decisión y está tranquila,
hoy siente que empezó a ser feliz...
Corrió por la escalera con mil ansias,
toda la noche gastaba su perfil,
y con un brusco gesto de su mano,
secó , su rabia, una lágrima de añil...
Dolía en sus pies, el paso de la luna,
y escote abajo perdían ya el carmin,
aquellos labios que un día él deseara,
y que vendiera esta noche a precio vil..
Aquella luz tan triste de aquel cuarto
la curva de su cuerpo iluminó
Y de reojo , la luna del espejo
le dijo "no va mas ", desde el rincón...
Cerró los ojos, el filo del cuchillo
un relámpago de fuego le dejó...
y en la brasa del último cigarro,
el último suspiro se apagó.
Al llegar la mañana con sus rayos,
la luna del espejo iluminó,
la curva de su cuerpo reclinada
sobre un lago de luna bermellón.
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