Corrientes y Florida, la tarde era ideal,
el cielo gris ceniza, invitaba a charlar,
Y en esa coincidencia de la loca ciudad,
el cosmos preparaba la mesa de aquel bar.
Poetas ¡quién diría!, poetas de verdad !,
Aquellos locos lindos que invitan a soñar!
Alfareros de letras, del alma y del amor,
Inventaron la alquimia del encuentro genial,
para mirar de cerca, los ojos de Daniel,
para escuchar la risa de Viviana feliz,
conocer la sonrisa de Alicia ¡tan vital!,
Gustavo y su locura, sus ganas de vivir..
Albin, con sus vivencias cargadas de verdad,
Juan Carlos , Catalina que nos prestan su fe,
Stella Maris frágil y valiente a la vez,.
En un crisol de ideas y voces, se gestó,
semilla de los sueños , fuego de la creación.
compañeros de vuelo, socios en la pasión,
artesanos inquietos, con la piel en la voz,
con la pluma de sueños, y el papel del amor,
para escribir con risas, el poema mayor. |