Desde que abrí los ojos ,supe que la magia de las palabras podía pintar mi alma. Creciendo, descubrí que además debía intentarlo, que el brillo de la gota deslizandose hasta el vértice de la hoja de sauce, podía llevar mis sueños en un viaje eterno y necesario.Viviendo, aprendí que el sentido de un todo se define cuando puedo nombrarlo, y hacia la mitad de mi vida, supe que trascender significa dejar hojas en el viento, que en algun lugar sean recogidas por otros, y sumando colores , texturas, olores, sean echadas al vuelo nuevamente.
Aqui dejaré hojas en el viento, y en ese vuelo iniciático invito a todos ustedes.
21/03/10 | 10:27: victorhugo dice:
para los que hemos vivido muchos Marzos, este hermoso y fresco poema nos hace redescubrirlo en estos sutiles detalles de los que habla... lindisimo.
21/03/10 | 02:23: stella Maris (detrasdelespejo) dice:
Hermoso poema Eva, Marzo es tentación, de escribir, de soñar de esperar que se amontonen la hojas para pisarlas, de cafe cliente y una manta en la cama, me gusta tu poema y me gusta Marzo sera porque llevo su sello? besos amiga
20/03/10 | 22:06: medusa dice:
Eva, mujer: cuánta sensibilidad frente a la vida mutilada.Tu descripción del sufrimiento callado del árbol es perfecta. Sólo los que imponen su poder manipulando la vida y llamándolo arte,encuentran en la ofensa su única justificación. Lo mismo que los que encierran y amaestran animales para el disfrute egoísta e impune de muchos.Toda práctica o acción que limite, perturbe, distorsione la naturaleza es aberrante, por más que estén respaldadas por siglos de historia.
Anoche soñé que me soñabas, Y fui mujer, y fui cántaro, y respuesta. En tu sueño, fui mi propio sueño, aquella que yo era en mi alma. Anoche me escapé por la ventana, y en las voces del viento fui palabra, que en el canto del mar, buscó tu playa, para besarte en el sueño, que soñabas.
Está muy bello el pasaje de tu sueño a mi sueño y lo de "soñar que me soñabas". Me hizo pensar en la Cinta de Moebius que no tiene derecho ni reves. A medida que la recorremos estamos de ambos lados a la vez. Me gusta como escribis Eva.
Soñar que soñabas graficado en soñar que me hablabas. Exelente.
Elea, su diario y las llaves del sigilo – habla de una Eva que no supo estar descalza. Describir un camino es sólo hacerlo, desconociendo el valor de las señales que otros interpretarán como puedan. Todas las Eva Descalzas y los Alejandro Diferentes, no alcanzan para evitar el dolor; se mi faro, préstame tu visión de mujer... Gracias, Alejandro.
Soñar que soñabas graficado en soñar que me hablabas. Exelente.
Elea, su diario y las llaves del sigilo – habla de una Eva que no supo estar descalza. Describir un camino es sólo hacerlo, desconociendo el valor de las señales que otros interpretarán como puedan. Todas las Eva Descalzas y los Alejandro Diferentes, no alcanzan para evitar el dolor; se mi faro, préstame tu visión de mujer... Gracias, Alejandro.