Para saber de vos, para saber tu corazón, y la música que vibras, para leer el idioma de tu alma, dame el instante mágico del beso, el borde de tu labiocaracola, la línea de tu rostro, y tu mirada.... dame un silencio breve, dos suspiros, un roce de mejillas, un algo de nostalgia, dame tu espalda y tu pecho, y tu costado, y tus manos como pájaros, pero no olvides ... de tus ojos de niño, esa mirada de aguamarina y alga.
Que yo seré mujer niña y amante, voy a enredarme toda en tu garganta, te dejaré mis alas, mis certezas, mis dudas y poemas, casi nada.....
Pero sólo te pido, no me prives, del reflejo del agua en tu mirada.
|