No es tarde para aportar a la salud del planeta...
En 1969, el senador norteamericano, Gaylord Nelson,aprovechó la protesta civil contra la guerra de Vietnam para convocar a una manifestación popular de preocupación por el manejo del medio ambiente. Esta manifestación se concretó en 1970, el 22 de abril (equinoccio de primavera en el hemisferio norte), bajo el nombre Día de la Tierra. Más de 20 millones de personas respondieron a la convocatoria, estableciendo en sus comunidades, universidades y colegios, una plataforma de difusión y discusión sobre el medio ambiente.
te propongo un desafío: lee la siguiente lista de consejos para cuidar el planeta y elegí tres de ellos que puedas cumplir en el día de hoy, ya sea en el trabajo o en tu hogar...
1. Paga tus cuentas por Internet
Si pedís que dejen de enviarte las facturas por correo a tu casa,
no sólo salvarás los árboles necesarios para fabricar ese papel,
sino que se ahorrará el combustible de los aviones y camiones que
transportan las cartas con los recibos y los cheques. También
reducirás tus visitas al banco.
2. Cambia las bombitas de luz
Seguramente las luces de tu casa podrían consumir mucha menos
energía. Las luces fluorescentes compactas son más caras que las
tradicionales, pero sólo consumen la cuarta parte de energía y
duran muchos más años. Busca en los locales las siglas CFL, el
logo de Energy Star o simplemente las luces que pongan "energy
savers".
3. ¿Papel o plástico? Ninguno
Visitá el supermercado con tus bolsas de tela. Cada año se
distribuyen más de 500 mil millones de bolsas de plástico, pero se
reciclan menos del 3% de ellas. El polietileno con el que están
fabricadas tarda mil años en biodegradarse.
4. Cerrá el grifo
El agua es un bien escaso que debemos cuidar como un tesoro. En
nuestro aseo personal, cerrar el grifo mientras nos lavamos los
dientes o nos afeitamos supone ahorrar más del 90% del agua
que consumimos si lo dejamos correr.
5. Revisá el aire de las llantas
Mantener las ruedas de tu auto con una presión no adecuada
puede suponer hasta un 3% más de gasto de combustible. Cargar
peso inútil en el baúl o abusar del aire acondicionado también
aumentan el gasto. Por otro lado, revisar el motor y cambiar el
filtro del aire pueden mejorar el rendimiento de tu automóvil
hasta en un 10%.
6. Desenchufá los electrodomésticos
Esa lucecita roja que te avisa que el DVD o el equipo de música
están en stand by gasta más de lo que piensas. En algunos
equipos de escaso uso -pero que están siempre conectados- el
gasto stand by puede llegar a suponer el 90% del consumo
eléctrico de ese aparato. Desenchufá los electrodomésticos si no
los utilizas muy a menudo y ahorrarás entre el 5% y el 10% de tu
cuenta de electricidad.
7. Evitá lo desechable
Cuando comés fuera de casa, evitá que los cubiertos y los vasos
sean desechables.
8. Abrí las ventanas
En promedio, cada persona lanza a la atmósfera 25 toneladas de
CO2 al año, y gran parte de esa cantidad procede de su propia
casa. Algunos consejos para reducir esas emisiones: abrir la
ventana en vez de encender el aire acondicionado, ajustar el
termostato un par de grados más arriba en verano y un par de
grados más bajo en invierno, sellar puertas y ventanas, utilizar el
lavavajillas sólo cuando esté lleno o lavar la ropa en el ciclo frío o
templado.
9. Plantá tu propia verdura
Cada año, se invierten miles de millones en fertilizantes que
acaban regando el subsuelo de químicos y aceleran la emisión
de óxido nitroso, un gas de efecto invernadero.
Plantá tu propio huerto y utiliza fertilizantes naturales. Cuidarás el
medio ambiente, ahorrarás en el supermercado y tus verduras
serán mucho más ricas.
10. En general, consumí menos
Gran parte de nuestros esfuerzos para llevar una vida más
"verde" pueden resumirse en una filosofía muy simple: consumir
menos y llevar una vida más sencilla. Vivimos en una sociedad
extremadamente consumista que necesita nuevos productos
continuamente, pero, ¿realmente es necesario todo lo que
compramos?
Planteate alargar la vida de tu ropa o intercambiarla con tus
amistades; reutilizar productos que, aunque no estén nuevos, aún
tienen una larga vida por delante; subirte más a la bicicleta y
menos al auto… y aprender a disfrutar de las cosas sencillas.