Cuando quieras estar, habrá leña en el fuego, habrá luz y calor, panal y vino. Tan sólo cuando quieras... no es motivo el reloj, ni los prejuicios, tan sólo aquel latido que me busca en tu sangre, y la sed ... que no sea un rito con horarios, no quiero un peregrino pagando una promesa. Tan sólo cuando quieras, habrá sábana y mesa, sin tiempos mensurados, sin leyes y sin códigos, llegarás a mi puerta con la sonrisa entera, no cuando deba ser, tan sólo, cuando quieras.
Y siempre habrá ventanas con sus hojas abiertas, para que tu alma huya, tan sólo, cuando quiera....
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