Quiero una casa blanca, toda blanca, con la forma de un nido, alegre y tibio, con todo el sol redondo en su ventana, que se haga música la brisa acariciando el arpa de los vientos, que un llamador de ángeles meciéndose me de la bienvenida. Quiero una casa que sea alegre y cálida, de apretadito abrazo a la llegada, y de hasta pronto en cada despedida. Quiero una casa que sea arca y refugio, con olor a café y a naranjas y a vainilla, una casa que aguarda los amigos, donde elegí regresar al fin del día. Y en esa casa , en esa casanido, que para cada dolor tenga cobijo, donde haya ternura y compromiso, en ese pedacito de universo, sumando todo lo que soy y he sido, con un poco de coraje , otro de sueños, con muchas ganas y amor y fantasía, poquito a poco... reconstruiré mi vida. |