Es una noche tan bella, tan , tan ella, tan noche de alto otoño, tan misterio, tanto edificio brillando contra el río, tan bohemia y tanguera, que me pregunto, si acaso, en estos adoquines húmedos, anda su alma, voceandonos el último poema.
Y entonces, que bajen las estrellas, que te alfombren de plata la escalera, que te acune algún piano de San Telmo, y en cada esquina, en cada bar, en cada puerto, alguien recite
Al perderte yo a ti...tú y yo hemos perdido...
Que noche tan perfecta Mario, que noche para escribir poemas,
que noche para amar a destajo, vaya!,que noche para beber a ciegas,
que noche tan desolada ,amigo, la noche de mi noche sin tu estrella,
Si se apagó tu lámpara poeta, y me encendió un vacío en el silencio.
|